El Séptimo Paso dice en su enunciado: "Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos".
Este Paso es directo. Consiste en una oración que encontraremos en el primer párrafo de la página 71 del Libro Grande, y dice lo siguiente:
"... Creador mío, estoy dispuesto a que tomes todo lo que soy, bueno y malo. Te ruego que elimines de mi cada uno de los defectos de carácter que me obstaculizan en el camino para que logre ser útil a Tí y a mis semejantes. Dame la fortaleza para que al salir de aquí, cumpla con Tu Voluntad. Amén".
Según los autores del Libro Grande, con la anterior oración "hemos completado el Séptimo Paso".
Si bien este Paso al igual que el anterior son desarrollados en el libro Alcohólicos Anónimos de manera muy breve, no subestimemos su importancia. Son las herramientas que nos permitirán lograr una mejoría gradual con nuestros defectos de carácter, para así establecer una mejor sintonía (contacto consciente) con nuestro Poder superior.
Los defectos de carácter: resentimientos, miedos, culpas, etc., INTERFIEREN en ese contacto consciente. Cuando emitimos en frecuencias bajas a través de nuestras debilidades, las consecuencias desagradables hablan por sí mismas.
Cuanto más debilidades soltemos, más fluído será nuestro contacto consciente con lo Superior. A medida que comprendamos los beneficios de que un Poder superior nos libere de los defectos de carácter, tendremos la oportunidad de relajarnos y no vivir forzando situaciones o personas a través de nuestro ego.
miércoles 5 de noviembre de 2008
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