viernes, 16 de mayo de 2008

Primer Paso de Alcohólicos Anónimos (2da. parte)

Ahora el dr. Silkworth nos describe la obsesión mental: "Los hombres y mujeres beben, esencialmente, porque les gusta el efecto que produce el alcohol. La sensación es tan evasiva que, aunque admite lo dañino, no puede después de un algún tiempo discernir la diferencia entre lo verdadero y lo falso. Les parece que su vida alcohólica es la única normal. Están inquietos, irritables y descontentos hasta que no vuelven a experimentar la sensación de tranquilidad y bienestar que inmediatamente les produce apurar unas cuantas copas, copas que ven a otros tomar con impunidad". (A.A., pag. XXII; cap. "La opinión del médico").

El factor mental, es el que predomina en el alcoholismo y el más difícil para desactivar, por eso once de los Doce Pasos de A.A. están enfocados a solucionar lo mental mediante una experiencia espiritual. La práctica de los los Doce Pasos produce un cambio psíquico completo; necesario para que el alcohólico cambie de actitud, no sólo frente al alcohol, sino frente a la vida misma.

En la página 28 del Libro Grande (capítulo "Más acerca del alcoholismo) leemos: "Por lo tanto, no es extraño que nuestras carreras de bebedores se hayan caracterizado por innumerables y vanos esfuerzos para probar que podíamos beber como otras personas. La idea de que en alguna forma, algún dia, llegará a controlar su manera de beber y a disfrutar bebiendo, es la gran obsesión de todo bebedor anormal. La persistencia de esta ilusión es sorprendente. Muchos la persiguen hasta las puertas de la locura o la muerte.

Esta obsesión mental, no puede ser vencida con la fuerza de voluntad, fuertes convicciones morales o fortaleza de carácter, es decir, según mi experiencia y la de muchos otros A.As., el alcohólico NO TIENE PODER para dejar de beber por sí mismo. En la página 32 podemos leer lo siguiente: "Para los que no pueden beber con moderación, el problema consiste en como dejar de hacerlo totalmente. Nos suponemos desde luego, que el lector quiere dejar de beber. El que la persona que está en esas condiciones pueda dejar de beber sobre una base espiritual, depende del grado en el que haya perdido el poder de elegir entre beber y no beber. Muchos de nosotros creíamos que teníamos mucho carácter. Existía siempre el tremendo apremio de dejar de beber. A pesar de esto, nos resultaba imposible hacerlo. Esta es la característica desconcertante del alcoholismo, tal como lo conocemos, esta total incapacidad para dejar la bebida sin importar lo mucho o lo grande de la necesidad de hacerlo". (A.A., pag. 32; cap. "Más acerca del alcoholismo").

Hasta aquí tenemos que hay dos componentes en el alcoholismo: uno físico que se manifiesta al ingerir un primer trago de alcohol, y es una reacción anormal en forma de pérdida del control (no puedo parar de beber); y el otro factor es mental que se muestra como una fuerte obsesión. En la página XXII el dr. Silkworth nos dice que nuestra única esperanza para solucionar el problema alcohólico es una experiencia que nos conduzca a cambiar de vida.

"Después de haber vuelto a sucumbir al deseo imperioso, pasan por todas las bien conocidas etapas de la borrachera, emergiendo de esta llenos de remordimientos y con la firme resolución de no volver a beber. Esto se repite una y otra vez, y a menos de que la persona pueda experimentar un cambio psíquico completo, hay muy pocas esperanzas de que se recupere". (A.A., pag. XXII; cap. "La opinión del médico").

El médico propone que para dejar de beber el alcohólico necesita un cambio psíquico completo. Este cambio psíquico completo es el resultado de la práctica de los principios espirituales (Doce Pasos) de A.A. El despertar espiritual de A.A. equivale al cambio psíquico completo de la medicina.

En este nuestro Primer Paso es bueno tomar como ejemplo la historia de Bill W., muchos alcohólicos tienen inconvenientes en verse reflejados e identificados con la historia de Bill, porque el tocó un fondo muy bajo. Por favor les pido que se fijen únicamente en las similitudes y no en las diferencias. Esto, como todo lo que está aquí, es sólo una sugerencia.

En la página 7 del capítulo " "La historia de Bill", podemos leer: "La trayectoria de mi decaimiento físico y moral descendió como la curva que describe el esquiador en un salto de altura. Después de algún tiempo regresé al hospital. Me parecía que aquello era el fin, la caída del telón. Mi esposa fatigada y desesperada, recibió el informe de que en un año todo acabará con una falla del corazón, delirium tremens o tal vez reblandecimiento cerebral. Pronto tendrían que llevarme a un manicomio o a una funeraria".

Bill W. de ser un exitoso hombre de negocios, pasó a ser en muy poco tiempo un "borracho irremediable". El escribió lo siguiente sobre su terrible relación con el alcohol: "No hay palabras para describir la soledad y desesperación que encontré en ese cenegal de autoconmiseración, sus arenas movedizas se extendían por todos lados. No pude más. Estaba hundido. El alcohol era mi amo". (A.A., pag. 7; cap. "La historia de Bill").

Tengamos en cuenta que pese a esta clara visión y descripción de su problema con el alcohol, Bill no podía dejar de beber.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Mil gracias Poder Superior de que existan estas páginas. Excelente trabajo.

Saludos cordiales desde Guatemala
Jorge Mario

reynaldo ll dijo...

el primer paso es dificil pero hay q hacerlo reconoser q tenemos un problema es comensar a vivir y hacetar q queremos un canbio en nuestras vidas

Anónimo dijo...

hola compañeros, llevo poco mas de tres años y medio y hoy tuve ganas de beber incluso ahora, que sali de mi grupo,por suerte voy todos los dias al grupo y me da una buena gimnasia, asi que por sugerencia de mi padrino volvi al primer paso y me encuentro con este maravilloso blog.En el cual , con solo escribirles las ganas de tomar se van diluyendo,bendito sea A.A. y los compañeros que navegan en este barco.