jueves, 22 de mayo de 2008

Segundo Paso de Alcohólicos Anónimos (1ra. parte)

Una vez que hemos admitido que somos alcohólicos, nos encaminamos con mente abierta al Segundo Paso que dice: "Llegamos a creer que un Poder Superior a nosotros mismos, podría devolvernos el sano juicio".

A partir de este contundente enunciado, nos damos cuenta que como alcohólicos carecemos de "sano juicio". Ahora bien, ¿qué es no tener sano juicio? Tal vez la manera más simple de describirlo sea con algunos ejemplos que podemos encontrar en el Libro Grande.

"¿Qué clase de pensamiento predomina en el alcohólico que repite una y otra vez el desesperante experimento de la primera copa? Los amigos que han razonado con él, después de una borrachera que lo ha llevado hasta el punto del divorcio o la bancarrota, se quedan desconcertados cuando lo ven ir directamente a la cantina. ¿Por qué lo hace? ¿En qué está pensando? (Reimpreso de Alcohólicos Anónimos, pag. 33 - capìtulo 3 "Más acerca del alcoholismo", con permiso de A.A. World Services, Inc.).

El pàrrafo anterior es un ejemplo simple pero contundente. El alcohólico persiste una y otra vez con esa insana ilusión que puede controlar la copa, pese a que todas las evidencias demuestran exactamente lo contrario. Esas líneas describen lo desconcertante y evidente que es la perdida del sano juicio, es decir que la mente alcohólica sigue evaluando mal la realidad y emitiendo juicios totalmente alocados sobre su relación con la bebida, o sobre un ilusorio control sobre el alcohol.
Ahora veremos la historia de Jim como un ejemplo realmente muy gráfico y dramático sobre la carencia de sano juicio en el alcohólico: "... Estuvo de acuerdo en que era un alcohólico y que su condición era grave. Sabía que se enfrentaba a otra estancia en el centro de tratamiento si seguía bebiendo. Más aún, perdería su familia, por la que sentía un gran cariño.
Pese a todo esto, volvió a emborracharse. Le pedimos que nos dijera exactamente cómo había sucedido. Esta es la historia: "Fuí a trabajar el martes por la mañana. Recuerdo que me sentí disgustado porque tenía que ser vendedor en un negocio del que antes había sido dueño. Crucé unas palabras con el patrón, pero no fue nada serio. Entonces decidí irme al campo en mi automóvil a ver un posible cliente. En el campo sentía hambre y me detuve en un lugar donde hay una cantina. No tenía intención de beber, solamente pensé en comerme un sandwich. También se me ocurrió que podía encontrar algún cliente en ese lugar ya conocido porque lo había frecuentado durante años. Me senté en la mesa y pedí un sandwich y un vaso de leche. Todavía no pensaba en beber. Luego pedí otro sandwich y decidí tomarme otro vaso de leche.
Repentinamente cruzó por mi mente la idea de que si le pusiera una onza de whisky a la leche no podría hacerme daño teniendo el estómago lleno. Pedí el whisky y se lo eché a la leche. Vagamente percibí que no estaba siendo muy vivo, pero me tranquilicé pensando que estaba bebiendo el licor con el estómago lleno. El experimento iba tan bien, que pedí otro y lo eché en más leche. Esto no pareció molestarme, así que lo repetí.
Así empezó para Jim un viaje más al centro de tratamiento. Existía ahora la amenaza del encierro, la pérdida de la familia y del empleo, sin mencionar el intenso sufrimiento físico y mental que la bebida le causaba siempre. Se conocía bien como alcohólico. A pesar de esto, eran apartadas fácilmente todas las razones para no beber a favor de la disparatada idea de que podía tomar whisky si lo mezclaba con leche.
Cualquiera que sea la definición precisa de la palabra, nosotros la llamamos simplemente locura. ¿Cómo puede llamársele de otro modo a semejante desproporción en la capacidad para pensar cuerdamente?
Puedes creer que este es un caso extremo. Para nosotros no lo es, porque esta manera de pensar ha sido característica de cada uno de nosotros. A veces hemos reflexionado más que Jim acerca de las consecuencias pero siempre se produjo el curioso fenómeno mental de que, paralela al razonamiento cuerdo, corrió alguna excusa insanamente trivial para tomar la primera copa. Nuestra cordura no fue suficiente para frenarnos; la idea insana predominó. Al día siguiente nos preguntábamos, con toda seriedad y sinceridad, cómo había podido suceder eso". (Alcohólicos Anónimos, pags. 33 y 34; capítulo 3 "Más acerca del alcoholismo").

Lo anterior es un ejemplo muy explícito sobre la carencia de sano juicio en el razonamiento del alcohólico. Al final del Capítulo 3 nos describen el problema como una falta de defensa mental efectiva contra la primera copa, o sea una total carencia de sano juicio. También nos hablan de la solución que sugiere A.A. para remediar esa insana manera de evaluar determinadas situaciones. La solución radica en un Poder Superior a nosotros mismos que nos devuelva el sano juicio.

"Una vez más insistimos en que, en ciertas ocaciones, el alcohólico no tiene ninguna defensa mental efectiva contra la primera copa. Excepto en unos cuantos casos raros, ni él ni ningún otro ser humano puede proveer tal defensa. Su defensa tiene que venir de un Poder Superior".
Alcohólicos Anónimos, pag. 40; Capítulo 3 "Más acerca del alcoholismo").

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi nombre es sabino y soy alcolico des pues de unos meses de aber en trado a un grupo de aa y aber aseptado mi derrota ante el alcohol me sali del grupo. Yes to me iso bolber arecaer en el oyo de donde iva saliendo mi coraje con migo mis mo era el comensar abeber y no poder parar asta perder el conosimiento en mi mismo eso medaba una rabia que no sabia como quitarmela. Pero una bes me digieron no dejes el grupo por que bas a bolber adar a lo mas bajo de tu ser y tenian rason

Anónimo dijo...

Hola, yo tambien asisto a un grupo de familiares de alcoholicos, y la verdad a mi paso algo parecido pero yo no deje el grupo, ami me dijo mi madrina q iva por mas pero no lo entendi a si q si fui por mas, yo tenia un novio violento y tambien alcoholico, cuando el me golpio, lo primero q me paso por la mente era q me sentia como una persona tan pequiñita, y que fue ahi donde decidi dejarlo, y mirar que realmente ocupo ayuda. Fue ahi donde mire que ya estava tocando fondo por permir la violencia en mi....y tambien nesecitas de un padrino si no es asi jamas lograras nada, y tambien practicar los pasos mientrastando siempre tendte recaidas emocionales