miércoles, 15 de febrero de 2012

mi marido es un borracho

Muchas esposas escriben preguntando que actitud tomar frente al marido alcohólico. Si bien cada caso es único, podemos encontrar en el libro Alcohólicos Anónimos algunas sugerencias al respecto. En primer lugar se hace una breve descripción del tipo de bebedor (cuatro categorías) y a continuación se detallan una serie de sugerencias que puede ayudar al esposo a reconocer su problema con el alcohol.

UNO: “Puede que su marido sea solamente una persona que bebe mucho. Puede ser que beba constantemente o que solamente lo haga con exceso en ciertas ocasiones. Tal vez gasta mucho en licor. Puede que la bebida lo esté deteriorando física y mentalmente, sin que él se dé cuenta. A veces pone en situaciones penosas a usted y a sus amistades. El se siente seguro de que puede controlarse cuando bebe, que no hace daño a nadie, que beber es algo necesario en sus negocios. Probablemente se sentirá insultado si se le llama alcohólico. Este mundo está lleno de personas como él. Algunos llegan a moderarse o dejar de beber completamente, y otros no. De los que siguen bebiendo, un buen número se vuelven alcohólicos después de algún tiempo”.

SUGERENCIA: “Aunque parezca extraño, frecuentemente es difícil de tratar. Disfruta con la bebida; despierta su imaginación; se siente más cerca de sus amigos bebiendo con ellos. Tal vez usted misma disfrute bebiendo con él, mientras no se pase de la raya. Ustedes han pasado juntos noches felices charlando junto a la chimenea. Tal vez a los dos les gusten las fiestas, que resultarían aburridas sin licor. Nosotras mismas hemos gozado de noches como esa: nos divertíamos. Sabemos lo que es el alcohol como lubricante social. Algunas, no todas, creemos que tiene sus ventajas cuando se usa moderadamente.

El primer principio para el éxito consiste en no enojarse nunca. Aunque su marido se vuelva insoportable y tenga que dejarlo temporalmente, debe irse sin rencor, si puede hacerlo. La paciencia y la ecuanimidad son sumamente necesarias.

Pensamos que no debe usted decirle nunca qué es lo que él debe hacer sobre su manera de beber. Si se le mete en la cabeza la idea de que es usted una regañona y una aguafiestas, serán pocas las probabilidades que tenga usted de lograr algún resultado. Eso le servirá a él de motivo para beber más. Dirá que no se le comprende. Esto puede conducir a que pase noches muy solas. Puede que busque a otra persona para que lo consuele –no siempre otro hombre.

Esté decidida a que la manera de beber de su marido no va estropear las relaciones de usted con sus niños y con sus amistades. Ellos necesitan su ayuda y su compañía. Es posible que tenga una vida plena y feliz, pese a que su marido siga bebiendo. Conocemos a mujeres que no sienten temor aun estando en esas circunstancias tan infelices. No ponga todo su afán en reformar a su marido. Por mucho que se esfuerce en hacerlo, puede ser que usted sea incapaz de lograrlo.

Sabemos que estas indicaciones son difíciles de seguir a veces, pero se ahorrará muchos pesares si logra observarlas. Su marido puede llegar a apreciar su razonamiento y su paciencia. Esto puede preparar el terreno para una conversación con él sobre su problema alcohólico. Trate de que sea él mismo el que saque a relucir el tema. Esté segura de no criticar en una charla de esas. En vez de esto, trate de ponerse en el lugar de él. Haga usted que se dé cuenta de que quiere ayudarlo y no criticarlo.

Cuando surja una conversación, puede sugerirle que lea este libro o cuando menos el capítulo sobre alcoholismo. Dígale que ha estado preocupada aunque tal vez innecesariamente; que usted cree que debe conocer mejor el tema ya que todos deben comprender con claridad el riesgo que corren si beben demasiado. Demuéstrele que tiene usted confianza en que puede dejar de beber o moderarse. Dígale que no quiere ser una aguafiestas; que solamente quiere que cuide su salud. Así, tal vez logre interesarlo en el alcoholismo”.

(del libro Alcohólicos Anónimos; capítulo 8 A las esposas – pag. 101 – 103 – 104)

jueves, 19 de enero de 2012

noveno paso

Preliminares - Parte 2 de 2

En el post anterior sobre
el Noveno Paso se nos sugería como manejarnos con las enmiendas en nuestras familias y con nuestros compañeros de trabajo, además de recomendarnos algunas actitudes a tener en cuenta al momento de reparar el daño causado. A continuación el libro 12/12 nos alerta sobre algunas reacciones negativas para la práctica de este Paso. "Es posible que este ambiente de aprobación y alabanza tenga un efecto tan estimulante que nos haga perder el equilibrio produciendo en nosotros un apetito insaciable de más palmadas y elogios. O podemos ir al otro extremo cuando, en raras ocasiones, nos dan una recepción fría o escéptica. Puede que nos sintamos tentados a discutir o insistir obstinadamente, o tal vez caemos en el desánimo y el pesimismo. Pero si nos hemos preparado bien de antemano, estas reacciones no nos desviarán de nuestro firme y equilibrado propósito".

Después se nos advierte sobre dos típicas reacciones en las que podemos caer al realizar el Noveno Paso, dormirnos en nuestros laureles o postergar las enmiendas en cuestiones más graves y humillantes. Sobre esto podemos leer en el libro Doce Pasos Doce Tradiciones: "Después de esta prueba preliminar de hacer enmiendas, puede que nos sintamos tan aliviados que creamos haber terminado nuestra tarea. Querremos dormirnos en nuestros laureles. Puede que nos sintamos fuertemente tentados a evitar los encuentros más humillantes y aterradores que todavía nos quedan. A menudo fabricaremos excusas persuasivas con el fin de esquivar estas cuestiones. O puede que lo dejemos para mañana, diciéndonos que todavía no ha llegado la hora propicia, aunque en realidad ya hemos pasado por alto muchas buenas oportunidades de remediar una grave injuria. No hablemos de prudencia mientras sigamos valiéndonos de evasivas". Para terminar podemos destacar una sugerencia: "No tenemos que sumirnos en remordimientos excesivos ante aquellos a quienes hemos perjudicado, pero a estas alturas las enmiendas deben ser francas y generosas".
(del libro Doce Pasos Doce Tradiciones; Noveno Paso, página 83-84)

Aquí finaliza la parte dos del enfoque preliminar del Noveno Paso. Próximamente nos dedicaremos al trabajo de este Paso con la guía del libro Alcohólicos Anónimos.

lunes, 10 de agosto de 2009

noveno paso

Preliminares del Noveno Paso (1ra. parte de 2)

Dice el enunciado del Noveno Paso de Alcohólicos Anónimos:
"Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros"


Tengamos en cuenta antes de abordar el Noveno Paso de A.A. que necesitaremos las siguientes capacidades:

- Buen juicio
- Capacidad para escoger el momento oportuno
- Valor
- Prudencia

Después de haber reflexionado cuidadosamente sobre cada caso que surgió de nuestra lista de Octavo Paso, podemos clasificar a las enmiendas en diferentes categorías. Por ejemplo:

- Con algunas de las personas admitiremos el daño ocasionado "tan pronto como nos sintamos razonablemente seguros de poder mantener nuestra sobriedad."

- Con otras, tal vez, lo más conveniente sería "hacer enmiendas parciales, ya que una plena revelación les podría hacer a ellos o a otras personas más mal que bien."

- En otros casos, la prudencia nos aconsejará "dejar pasar un tiempo antes de hacer reparaciones."

- Y en otros "nunca nos será posible ponernos en contacto directo con las personas."

Y también podemos agregar:

- Familiares
: Con respecto a nuestros familiares se nos sugiere en el libro 12/12 lo siguiente: "Al regresar de nuestra primera reunión o tal vez después de leer el libro "Alcohólicos Anónimos", normalmente tenemos ganas de sentarnos con algún miembro de la familia dispuestos a admitir los daños que hemos causado por nuestra forma de beber. Casi siempre queremos hacer más: queremos admitir otros defectos que han hecho difícil convivir con nosotros. Esta será una situación nueva, muy diferente de aquellas mañanas de resaca cuando de un momento a otro pasábamos de despreciarnos a nosotros mismos a culpar a la familia (y a todo el mundo) por nuestros problemas. En este primer intento, sólo es necesario que admitamos nuestros defectos de una forma general. En esta etapa puede ser poco sensato sacar a relucir ciertos episodios angustiosos. El buen juicio nos sugerirá que andemos a paso mesurado. Aunque estemos completamente dispuestos a confesar lo peor, tenemos que recordar que no podemos comprar nuestra tranquilidad de espíritu a expensas ajenas."
(del libro Doce Pasos Doce Tradiciones; Noveno Paso, página 82)

Compañeros de trabajo y conocidos: "En seguida pensaremos en algunas personas que están bien enteradas de nuestra forma de beber y que se han visto más afectadas. Pero incluso en estos casos, puede que nos convenga ser más discretos de lo que fuimos con nuestra familia. Tal vez debamos esperar algunas semanas o más antes de decir nada. Primero debemos sentirnos bastante seguros de habernos enganchado bien al programa de A.A. Entonces estamos en condiciones de dirigirnos a esta gente, decirle lo que A.A. es y lo que estamos intentando hacer. En este contexto, podemos admitir sin reservas los daños que hemos hecho y pedir disculpas. Podemos pagar o prometer pagar cualquier deuda, económicas o de otra índole, que tengamos."
(del libro Doce Pasos Doce Tradiciones; Noveno Paso, página 82)

Hasta aquí la primera parte (de dos) del enfoque (preliminar) del Noveno Paso según el libro Doce Pasos Doce Tradiciones. Habrá una segunda parte en el próximo post, y luego nos enfocaremos en el Noveno desde la guía del Libro Grande. Hasta pronto.

jueves, 25 de junio de 2009

accion es la palabra magica

Alcohólicos Anónimos ha sido descripto como un "programa de acción". Tal es así que una de las frases más escuchadas en las reuniones cerradas es "acción es la palabra clave". Algunos de nosotros (me incluyo) en nuestros primeros meses o años de abstinencia asociamos esta "acción" con un ir y venir constante: asistir a reuniones, hacer visitas de Paso Doce, formar parte de comités de servicios, hablar en reuniones públicas, etc.

¿Pero esta es la acción a la que se refiere el Programa de A.A.? ¿La acción del Programa está dirigida esencialmente hacia afuera? ¿No será conveniente enfocar gran parte de esa acción a un trabajo personal, a un profundo trabajo interior mediante los Doce Pasos?

Una buena pista sobre esta cuestión la podemos encontrar en el folleto "El Punto de Vista de un Miembro de A.A. Sobre la Comunidad". En la página 20, en el segundo párrafo podemos leer:

"Espero que se pueda ver ahora claramente que el programa de acción de A.A. no es aquel constante ir y venir a menudo imaginado por los principiantes, ni tampoco los incansables esfuerzos para llevar el mensaje a otros alcohólicos. La acción, de hecho, se concentra en su mayor parte en el ser interior e involucra sus sentimientos y valores más profundos. Unicamente tres de los Pasos, el Quinto, el Noveno y el Duodécimo, se refieren a otra gente. Los demás tienen que ver con la vida interior del alcohólico. No obstante, el último resultado de observarlos es, por así decirlo, poner lo de dentro fuera; o sea, hacerlo apartar la mirada de sí mismo y dirigirla hacia los demás.

Una frase que a menudo se cita del libro Alcohólicos Anónimos es: "El egocentrismo... es la raíz de nuestros problemas." Y una de las primeras pruebas de la transformación básica de la personalidad del alcohólico en recuperación es el ofrecerse, lenta, vacilante, temblorosa pero persistentemente, a los demás."

Del folleto"El Punto de vista de un Miembro de A.A. Sobre la Comunidad"
Con permiso de A.A. World Service, Inc.

lunes, 1 de junio de 2009

el mejor guerrero

Tiempo atrás hubo un hombre muy fuerte y muy alto que era soldado. Se llamaba a sí mismo el mejor guerrero. Estuvo en muchas guerras y mató a mucha gente. En su pequeña nación, era un héroe. Todo el mundo le temía y respetaba. Hacía cuanto se le antojaba porque nadie lo detenía. Dondequiera que iba, decía: "Soy el mejor guerrero."

Un día, mientras él mismo afirmaba ser el mejor guerrero, un niño le espetó:
-Yo no creo que seas el mejor guerrero.
El soldado se enfureció. Alzó al niño del suelo y le dijo:
-Tienes suerte de ser un niño, pues muchos han muerto por menos que eso. Si no soy yo, ¿quién crees tú que es el mejor guerrero?
-En medio de la selva, en una cueva, hay un hombre que es realmente el mejor guerrero -contestó el niño.

El soldado fue de inmediato a la selva a buscar a su rival. Quería matarlo. Por fin, encontró la cueva y en tono desafiante gritó:
-Sal a luchar conmigo y veremos quién es el mejor guerrero.
Podemos imaginar su sorpresa cuando de la cueva salió un anciano. El viejo estaba tan débil, que apenas podía andar.
-Alguien me ha gastado una broma -rió el soldado-. Me dijo que eras el mejor guerrero.
-Quien te lo haya dicho, no miente -aseguró aquel anciano de ojos bondadosos-. Yo soy el mejor guerrero.
-Primero un niño. Ahora un anciano. No quiero tener que matarte.
-Si lo hicieras, eso sólo demostraría que eres un asesino, no un guerrero. No creo que tengas el valor de vivir solo, como yo, en la selva -dijo el anciano.
-Hummm -se sorprendió el soldado.
-Te desafío a vivir un año entero en esta selva. Pasado ese tiempo, ven a verme otra vez y veremos quien es el mejor guerrero.

El soldado aceptó el reto y vivió en la selva durante todo un año. Se convirtió en un gran cazador. Aprendió del águila. Aprendió del jaguar. Y aprendió de la araña.

Volvió a ver al anciano, y éste le desafió de nuevo a quedarse otro año y a usar las técnicas que había aprendido sobre la caza para capturar conocimiento.
-Tras un año de capturar conocimiento, ven verme otra vez y decidiremos quién es el mejor guerrero.

El soldado usó las técnicas del cazador, del águila, del jaguar y de la araña, lo aprendió todo sobre la naturaleza, sobre las estrellas, los animales y las matemáticas. Acumuló mucho conocimiento y cuanto más aprendía, mayor era su vanidad. Se decía a si mismo: "No hay duda. Soy el mejor."

Cuando regresó junto al anciano, éste le desafió a quedarse otro año capturándose a sí mismo. El soldado aceptó el reto.

Empezó a capturar cada emoción, cada acción, cada reacción que tenía. Comenzó a verse y a enfrentarse a sí mismo. Lucho con su sistema de creencias. Empezó a aceptarlo todo y a amarse. La transformación fue tan sorprendente que, en muy poco tiempo, sólo tres meses después, supo realmente que el anciano era su maestro, su profesor, y también el mejor guerrero. Sintió mucho amor por el anciano. Y sintió compasión por toda la gente a la que había herido. No podía esperar para volver a ver al anciano, así que regresó a la cueva y lo llamó.

Pero el anciano no salió. Vacilante, el soldado se adentró en la cueva y lo único que encontró fue un cuerpo inerte. El anciano había muerto.

Entonces el soldado decidió que se quedaría en aquella cueva y se convertiría en el mejor guerrero.

Ahora está allí, esperando tu desafío.

Don Miguel Ruiz

sábado, 28 de marzo de 2009

adiccion al alcohol - parte 2 de 2

Tercera Etapa
"En la exposición original de Jellinek, esta sería la fase crucial en la que el bebedor pasa de una intención más o menos controlada a un comportamiento descontrolado. Ahora, el adicto reaccionará de inmediato a la tensión con el reflejo de beber, y hasta será capaz de provocar incidentes para justificar el hecho de beber. Es frecuente que comience el día con una copa, y pase la velada embriagándose seriamente. Esta etapa puede durar años, en los cuales el adicto es capaz de retener un trabajo y de funcionar en sociedad, aunque las relaciones cercanas comienzan a deteriorarse."

Cuarta Etapa
"Jellinek denominó a esta etapa de la adicción al alcohol como fase crónica, y se distingue por prolongados períodos de ebriedad. Aparecen problemas graves relacionados con la salud física y mental, con las relaciones personales y profesionales, y con la policía. Cada abstinencia, aunque sea breve, produce síntomas dolorosos y atemorizantes, y el adicto bebe para evitarlos. La tolerancia a el alcohol disminuye de golpe, y ahora, aun pequeñas cantidades de alcohol provocan ebriedad."
(del libro "Vencer las adicciones"; Dr. Deepak Chopra).

viernes, 27 de marzo de 2009

adiccion al alcohol

Parte 1 de 2
Lo que sigue es un extracto del libro del Dr. Deepak Chopra (Vencer las Adicciones). En esta primera parte Chopra describe las dos primeras etapas del alcoholismo según la investigación de Jellinek. Esta investigación fue realizada en la Universidad de Yale y participaron Bill W. y otros A.A. brindando información y datos.

DE LA DEPENDENCIA A LA ADICCIÓN
"No es de extrañar que la dependencia del alcohol evolucione hasta convertirse en una adicción plena. El investigador E. M. Jellinek, en una serie de conferencias pronunciadas en la Universidad de Yale, describió este pasaje con gran detalle.

Estas conferencias derivaron de cuestionarios respondidos por más de 2.000 alcohólicos y constituyen la base del "modelo de enfermedad" del alcoholismo que es, en el presente, un enfoque de enorme influencia en el tratamiento de este problema. Como resultado de su investigación, Jellinek pudo identificar etapas específicas y predecibles de la "enfermedad" alcohólica, aun cuando pueden pasar muchos meses, hasta años, entre la aparición de una y otra.

EL MODELO DE ENFERMEDAD DEL ALCOHOLISMO
Primera Etapa
Cuando consume alcohol, el sujeto experimenta una notable reducción de la fatiga y bajos niveles de tensión. Durante un período de entre seis y dos años, el futuro alcohólico comienza a beber casi todos los días para lograr esa relajación. Por lo general, tiene mayor tolerancia al alcohol que el promedio de las personas.

Segunda Etapa
Cuando, de súbito, comienzan a aparecer los apagones de memoria, se ha llegado a la segunda etapa del alcoholismo. Estos apagones, por lo común, se refieren a la memoria intermedia, a actividades o conversaciones acaecidas en un período de bebida. El recuerdo de hechos anteriores y posteriores a ese hueco permanece intacto. En esta etapa, el sujeto empieza a advertir que su consumo de bebida ha llegado a un nuevo nivel, y empieza a asociar la tensión o la culpa con esa actividad. Es probable que comience a beber a escondidas.

Después la seguimos, hasta mañana.