lunes, 1 de junio de 2009

el mejor guerrero

Tiempo atrás hubo un hombre muy fuerte y muy alto que era soldado. Se llamaba a sí mismo el mejor guerrero. Estuvo en muchas guerras y mató a mucha gente. En su pequeña nación, era un héroe. Todo el mundo le temía y respetaba. Hacía cuanto se le antojaba porque nadie lo detenía. Dondequiera que iba, decía: "Soy el mejor guerrero."

Un día, mientras él mismo afirmaba ser el mejor guerrero, un niño le espetó:
-Yo no creo que seas el mejor guerrero.
El soldado se enfureció. Alzó al niño del suelo y le dijo:
-Tienes suerte de ser un niño, pues muchos han muerto por menos que eso. Si no soy yo, ¿quién crees tú que es el mejor guerrero?
-En medio de la selva, en una cueva, hay un hombre que es realmente el mejor guerrero -contestó el niño.

El soldado fue de inmediato a la selva a buscar a su rival. Quería matarlo. Por fin, encontró la cueva y en tono desafiante gritó:
-Sal a luchar conmigo y veremos quién es el mejor guerrero.
Podemos imaginar su sorpresa cuando de la cueva salió un anciano. El viejo estaba tan débil, que apenas podía andar.
-Alguien me ha gastado una broma -rió el soldado-. Me dijo que eras el mejor guerrero.
-Quien te lo haya dicho, no miente -aseguró aquel anciano de ojos bondadosos-. Yo soy el mejor guerrero.
-Primero un niño. Ahora un anciano. No quiero tener que matarte.
-Si lo hicieras, eso sólo demostraría que eres un asesino, no un guerrero. No creo que tengas el valor de vivir solo, como yo, en la selva -dijo el anciano.
-Hummm -se sorprendió el soldado.
-Te desafío a vivir un año entero en esta selva. Pasado ese tiempo, ven a verme otra vez y veremos quien es el mejor guerrero.

El soldado aceptó el reto y vivió en la selva durante todo un año. Se convirtió en un gran cazador. Aprendió del águila. Aprendió del jaguar. Y aprendió de la araña.

Volvió a ver al anciano, y éste le desafió de nuevo a quedarse otro año y a usar las técnicas que había aprendido sobre la caza para capturar conocimiento.
-Tras un año de capturar conocimiento, ven verme otra vez y decidiremos quién es el mejor guerrero.

El soldado usó las técnicas del cazador, del águila, del jaguar y de la araña, lo aprendió todo sobre la naturaleza, sobre las estrellas, los animales y las matemáticas. Acumuló mucho conocimiento y cuanto más aprendía, mayor era su vanidad. Se decía a si mismo: "No hay duda. Soy el mejor."

Cuando regresó junto al anciano, éste le desafió a quedarse otro año capturándose a sí mismo. El soldado aceptó el reto.

Empezó a capturar cada emoción, cada acción, cada reacción que tenía. Comenzó a verse y a enfrentarse a sí mismo. Lucho con su sistema de creencias. Empezó a aceptarlo todo y a amarse. La transformación fue tan sorprendente que, en muy poco tiempo, sólo tres meses después, supo realmente que el anciano era su maestro, su profesor, y también el mejor guerrero. Sintió mucho amor por el anciano. Y sintió compasión por toda la gente a la que había herido. No podía esperar para volver a ver al anciano, así que regresó a la cueva y lo llamó.

Pero el anciano no salió. Vacilante, el soldado se adentró en la cueva y lo único que encontró fue un cuerpo inerte. El anciano había muerto.

Entonces el soldado decidió que se quedaría en aquella cueva y se convertiría en el mejor guerrero.

Ahora está allí, esperando tu desafío.

Don Miguel Ruiz

4 comentarios:

kaixo dijo...

Hola Fernando:

Bonita historia la que nos has contado, no sé si esto va encaminado hacia lo que en AA llamamos Despertar Espiritual, si no es así discúlpame, pero en un blog con esta temática creo que estaré en lo cierto.

En mi opinión (haciéndolo como lo hacemos en AA, es decir, hablar sólo de nosotros mismos)llamar a mi transformación de bebedor a ex-bebedor "Despertar espiritual" me parece incorrecto, para mí es otra cosa mas sencilla de entender, mucho menos esotérica, básicamente es usar las capacidades físicas y psíquicas que todas las personas tenemos y que deberemos de manejar y desarrollar para nuestra realización personal, lamentablemente, éstas tienen el inconveniente que tienden a atrofiarse rápidamente si no se usan frecuentemente.

Lo terrible del alcoholismo es la transformación inconsciente de estas cualidades intelectuales que nos hacen ser Seres superiores, en sólo animalidad: Instinto, embrutecimiento y la sin razón y quién piense que la guerra, que no la batalla, contra el alcoholismo se puede hacer desde una postura pasiva y que se consigue con solo con estar dispuesto, está profundamente equivocado.

Como tú lo has dicho, Fernando, hay que salir a la selva, una y otra vez, teniendo el valor de desafiar a nuestros demonios, activamente, participando y manejando nuestras vidas.

Nuestro destino será el que nosotros mismos deseemos, pero nada nos es concedido gratuitamente, hay que trabajar y mucho, a veces demasiado...

Gracias, Fernando por estar ahí, hasta pronto.

Fernando D. dijo...

Muchas gracias Kaixo por tus comentarios. Un abrazo.

renee_reyes_83 dijo...

hola fer. pues aqui leeyendo tu historia del guerrero, pues es dificil entender y comprender esa vanidad que en muchas ocaciones nos deja muchos prejuicios hacia los demas pensado que uno es el mas chingon en todo pero siempre habra alguien mejor, para mi es mi poder superior y espero estar en contacto
atte: Rene
grupo El Salvador
Ocotlan Jalisco Mexico
distrito 13
area jalisco Oriente

Fernando D. dijo...

Yo tambien me sentía el más "chingon". Muchas gracias por tu comentario renee. Lo mejor de la vida para vos.